Panarea, puro encanto Mediterráneo

By Raquel Oliva

 

 

 

Frente a la costa siciliana, se encuentra Panarea, una pequeña isla que ofrece una experiencia única y fascinante, ya sea por el encanto de su cultura local, su reposado estilo de vida, las tonalidades azules de sus aguas cristalinas o sus hermosos atardeceres.

La isla de Panarea fue el primer destino que elegimos Jorge y yo para nuestra luna de miel. Llegamos a ella desde Catania, donde cogimos un helicóptero que nos transportaría a este idílico rincón del Mediterráneo al que solo se puede acceder por esta vía o por barco.

 

Panarea es la más pequeña de las islas Eolias (tiene una superficie de 3,4 km2) y también una de las más tranquilas y pintorescas. La sensación de paz es absoluta. Enseguida, te ves envuelto por la encantadora atmósfera que generan sus callecitas angostas de adorables casas de estilo griego cuyas paredes blancas están llenas de buganvillas. Estas típicas casas blancas, donde hasta hace poco no había llegado la electricidad, han sido restauradas y convertidas en idílicas casas de veraneo.

Sin embargo, la isla no ha perdido su esencia. A día de hoy, no dispone de agua corriente y la tienen que llevar en barco. Tampoco hay bancos, sólo un par de cajeros automáticos, y el transporte por la calle principal que atraviesa la isla de norte a sur y que conecta sus tres poblaciones (San Pietro, Ditella y Drautto), se realiza en unos peculiares vehículos eléctricos, los ape-taxis.

Una experiencia ligada a la luz

En este recorrido por la isla no hay que perderse Punta Milanezze, donde se ubica un antiguo poblado prehistórico del siglo XIV a.C., y Cala Junco, una cala sorprendente, protegida por un manto de lava solidificada, ideal para darse un baño en sus transparentes aguas.

Otro imprescindible que nosotros no quisimos perdernos fueron las preciosas puestas de sol que pueden contemplarse en la isla… sin duda, la luz del atardecer pinta paisajes de ensueño. Como mi vida siempre ha estado ligada a la luz, allá donde voy me fijo mucho en ella. La mayoría de las personas no son del todo conscientes del poder que tiene la luz y de cómo nos influye, de cómo modela y define espacios, y de cómo crea emociones y sensaciones.

El ocaso es uno de estos momentos en los que casi todos reparamos en su poder, en su magia. Y, en Panarea, el juego de luz y colores es uno de esos elementos fundamentales que determinan claramente la experiencia de viaje. En hoteles y restaurantes, por ejemplo, la sensación de calidez, paz y confort se consigue apostando por la luz de las velas.

Además, para incidir en esta sensación de claridad y serenidad en los espacios, también es fundamental la iluminación de color uniforme, que realza un espacio confiriéndole estas características.

Hotel La Raya

Respecto al alojamiento, Jorge y yo optamos por el Hotel La Raya, un espectacular establecimiento situado en un jardín de olivos, limoneros y buganvillas enclavado en la ladera de una colina frente al mar Tirreno y Estrómboli, otra de las siete islas que conforman el archipiélago de las Eolias, declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en el año 2000. Desayunar con estas vistas en la terraza de la habitación o darse un baño en la piscina es, sin duda, un auténtico placer.

Y, precisamente Estrómboli, escenario de la pasión hollywoodiense entre Ingrid Bergman y Roberto Rossellini, fue uno de los lugares que visitamos y que supuso una experiencia realmente única. Este volcán activo es uno de los más visitados del mundo, y es que ofrece un fabuloso e inquietante espectáculo natural con erupciones y fumarolas constantes. Pudimos ver con nuestros propios ojos la explosión del volcán y sentir como la tierra temblaba bajo nuestros pies… ¡Fue increíble! Además, por las noches, desde el hotel en Panarea era posible ver la luz de la lava. Esto, unido a que tuvimos la suerte de disfrutar de una luna de color rosa, creaba un ambiente realmente mágico.

Para finalizar mi recorrido por este rincón del Mediterráneo, no puedo olvidarme de su gastronomía, que es otro de los tesoros de Panarea. El restaurante “Da Pina”, con un producto de calidad y un servicio inmejorable, es una excelente opción para conocer la gastronomía local, a base de pescado del día y de ricas pastas artesanales. También es muy recomendable “Hicesia”, que significa Panarea en griego, y que cuenta con la segunda mejor carta de vinos de todo Italia.

Y si queréis un poco de shopping, no olvidéis pasaros por las boutiques Buganvilla y La Raya. En esta última, tienen una ropa hecha a mano que es realmente preciosa.

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