Verano en Madrid. (Que no veraneo…)

 

La primera noche en Madrid, Spike y sus amigos me hicieron una auténtica “tournée” del barrio de lo más detallada y variada: “Aquí, tiran la mejor birra del barrio”; “allí, tenéis un hindú, que tiene los mejores electrodomésticos”; “esta terracita, en verano, está que lo peta. Perfecta para el verano en Madrid”; “allí, un mercado con de TODO”, “Allá un parque con muchos perros para cuando venga Tuca, tu perrita, de visita a Madrid”; “Esta ruta de bus, Lu, te deja directa en clase”. Unos días después, el frutero ya se sabe mi nombre, el carnicero me sopla que Spike ya se ha llevado a casa lo mismo que iba yo a comprar, y el señor que pide en la puerta del supermercado, un señor mayor y que hace sus esfuerzos por estar limpio y aseado, me dice a mi paso “Que tenga usted un buen día, Rubia”. Mi nuevo barrio me está encantando!

Siempre buscando rincones bonitos para estar con los amigos del verano en Madrid. Como el Callejón de Jorge Juan. Lo conocéis?

Mi llegada a Madrid ha sido como llegar a una fiesta en el momento en que todo el mundo ya está a tope. Termina el curso (aunque ya no seamos estudiantes) y Madrid está en ebullición de eventos y quedadas. Es como si la gente necesitara ver a toooodos sus amigos antes de que termine Junio. A mí, el verano me pone de buen humor, así que sin problema me he subido al carro y estoy que no paro. Los veranos en Madrid, cuando trabajaba aquí, allá por el 2004, los recuerdo muy divertidos. Siempre te creías que te ibas a quedar solo y sin plan. Pero, todo lo contrario: Lo que ocurre es que los grupos de amigos quedan mermados y más de uno se queda solo en casa con la familia en la playa, así que siempre hay algún descolgado dispuesto a tomarse una cervecita en una terraza con muchos ventiladores, y muchas veces una inocente cerveza, termina… digamos, un poco más tarde de lo planeado. En 2004 no se creaban grupos de chat. Ahora me han incluido en uno, “Verano en Madrid”, en el que va entrando todo aquel que vamos sabiendo que veranea aquí, al menos, en Julio. La suerte es que Madrid tiene una muy buena oferta cultural en verano, como, por ejemplo, Los Veranos de la Villa, los recitales en la Fundación Olivar de Castillejo o Cine de verano la Bombilla. Mi bebida este verano en Madrid: la Michelada. Me la enseñó un mejicano, experto en doma natural de caballos. Perfecta para quitar la sed, y más saludable. Un pecado para los amantes de la cerveza. La versión suave: vaso de sidra con sal escarchada en el borde. Hielo, zumo de 1 limón natural y cerveza. Suelo tener que repetirlo varias veces, pues los camareros todavía no la conocen.


No solo se trata de ver una buena película, sino de buscar un lugar bonito, y la compañía adecuada, para mimarte y dejarte llevar.

Uno de los temas más recurrentes en estas primeras quedadas con amigos es la cuestión de compartir piso. Mis amig@s solter@s, l@s independizad@s, no entienden por qué me busco un apartamento para compartir. Y más aun, con un chico que no conozco! Me comentan lo maravilloso que es disfrutar de la independencia, en todos sus sentidos. Sin tener que avisar si vas a casa a comer. Tener tu habitación “ordenada” según tu entender. Gestionar tu despensa, como a ti te apetezca. Organizar en casa cenas y planes, sin tener que pedir permiso. Escuchar tu música a todo volumen. Dejar los zapatos de la siesta en medio del salón, y los cojines del sofá con tu silueta bien definida, al más puro estilo Homer Simpson, durante todo el fin de semana. Sí, todo eso lo he hecho ya, y es genial! Pero, para qué vamos a negarlo; no me gusta vivir sola. Además, que haya alguien en casa, con su espacio vital y hábitos diferentes a los míos, es un buen método para ponerme límites y forzarme a no dejarme ir. A ceder, se aprende cediendo. Como todo en la vida, nada es infuso, y para que algo salga bien, hay que practicarlo.

Ordenada o desordenada, siempre con estilo! Como esta bonita cocina que he encontrado en Pinterest, buena fuente de inspiración!

Sé que eso de que “a ceder se aprende cediendo” es una frase hecha, pero en este caso I got the feeling de que es verdad. Aunque luego, amigos míos, os comento que en estos últimos días, Spike está haciendo acopio de MUCHOS víveres. Y el carnicero, algo me ha soplado también…. Será que va a montar unas copas y aun no me lo ha dicho? Continuaré pensado lo mismo sobre vivir acompañada la semana que viene?